Autores que han aportado al Carnaval de Cádiz más de lo que crees

El carnaval contemporáneo no ha nacido de la noche a la mañana. Durante décadas muchos autores de chirigotas, comparsas, cuartetos y coros han escrito de una forma particular y han creado sellos completamente identificativos de los que los autores actuales han ido bebido hasta crear su propio estilo.

Muchos de estos autores, eclipsados por el carnaval moderno, han ido cayendo poco a poco en el olvido, cuando en su momento eran genios, y hoy en día, aun lo son.

El legado de la familia Villegas

El primer nombre que se nos viene a la cabeza al escuchar el apellido Villegas es el nombre de Enrique, Enrique Villegas, y no es para menos. Debutó en el carnaval de Cádiz de 1961 con un coro Los del celeste imperio. Desde ese momento no paró. Más de 40 agrupaciones tienen el sello de este celebre letrista, entre ellas Quince piedras, Hombres lobos, Pescadores fenicios o Rancho grande. Pero su mayor aportación a la historia no fue otra que Los escarabajos trillizos, mejor conocida como Los Beatles de Cádiz. Con esta agrupación, Enrique Villegas inició el fenómeno fan asociado al carnaval gaditano.

En la España de los 60 tuvieron tanto éxito que durante 8 años recorrieron cerca de 200 salas de fiestas de toda la geografía española. Tanta fue la fama que los Beatles de Cádiz aparecieron en la gran pantalla, llegaron a actuar en Puerto Rico e incluso protagonizaron el cartel de las Fiestas típicas gaditanas, siendo la única agrupación que ha aparecido en el cartel anunciador del Carnaval. Corre el rumor que incluso los Beatles de Cádiz pudieron llegar a encontrarse con los Beatles auténticos.

Los Beatles de Cádiz junto a Rocío Dúrcal en la película Acompáñame. Fuente: YouTube

Pero Enrique Villegas, más allá del legado estrictamente carnavalesco, dejó 12 hijos en el mundo. Entre ellos Paco Villegas. A pesar de no contar con una trayectoria tan extensa como la de su padre, sus agrupaciones han macado un antes y un después, especialmente en la modalidad de comparsas.

Después del primer premio de Las Momias de Güete pa´ Gua los Niños, con la chirigota del Love, aterriza en las tablas del Gran Teatro Falla con España la Nueva. Una comparsa con un fuerte componente político, poco localista y diferente, que empezaba su presentación con las manos en los bolsillos, que buscaba la suavidad, pero sin quitarle contundencia a las letras.

Pero su comparsa más reconocida y la que, para algunos autores como Martínez Ares, fue un punto de inflexión, fue Los soldaditos.

El propio Paco Villegas la define así

Fue una comparsa que marcó época y todavía me dice la gente que es el mejor popurrí de la historia.

Paco Villegas para El pasacalle de Carnaval

Fue una comparsa rompedora, que abría un sendero diferente para los autores que venían por detrás, demostraba que se podía escribir diferente de lo que ya existía en el carnaval.

Comparsa de Paco Villegas Los Soldaditos en su pase final. Fuente: YouTube
Los carapapas y la chirigota añeja

Los hermanos David y Javier Márquez Mateos son unos de los autores de comparsa del momento. Todo el mundo de sabe la presentación de Los Duendes coloraos o el pasodoble de los Chatarras. Pero más allá de su época comparsista, estos hermanos comenzaron escribiendo para chirigotas y de una manera bastante particular.

Cuando la chirigota moderna triunfaba de la mano del archiconocido Selu o Yuyu, los carapapas apostaban por un tipo de chirigota diferente, añeja… como sacada de otro tiempo.

Llegaron para revolucionar la chirigota. Con solo 7 u 8 componentes y sin ninguna guitarra, solo a caja y bombo, con chirigotas como El rey Mauricio y sus fenicios o con la que consiguieron su consagración como autores, Blancanieves y los 7 enanitos.

Chirigota de los hermanos Márquez Mateo Blancanieves y los siete enanitos. Fuente: YouTube

Este estilo particular durará un carnaval más, con Los extraterrestres, para dar un giro en su modo de entender la chirigota.

Finalmente, la chirigota se completa con 12 componentes y guitarras, pero sin dejar de lado el compás clásico característico. Con este nuevo formato aparecen Los hijos del lama, Los clásicos básicos o El comando P.U.P.A. Pero la que sin lugar a duda permanece en la memoria de los carnavaleros fue la chirigota que presentaron en 2004, Los Pavos Reales una especie en extinción. Su popurrí, ha pasado a los anales del Carnaval de Cádiz.

Popurrí de la chirigota Los Pavos Reales de los hermanos Carapapa. Fuente: YouTube

Su andadura en chirigotas terminaría con dos chirigotas: Los Primos de Rivera y Napoleón, Pepe Botella y vámono con ella. Estas tuvieron menos repercusión pero, al igual que las anteriores, siguiendo la marca chirigotera Carapapa.

Este estilo marcó una época llena de cajonazos y sin ningún primer premio. Pero dio paso a un tipo de chirigota que había caído en el olvido, que gracias a la estela de las chirigotas de los Carapapas tomaría fuerza y muchos otros grupos se atreverían con este estilo.

Pasodoble He conquistado ya media Europa. Fuente: YouTube
La innovación del cuarteto de Rota

Antes de que los cuartetos del Morera, el Gago o los niños dieran el do de pecho en el concurso con su humor, hubo un cuarteto que marcó tendencia alejándose de la estética de aquellos tiempos.

El Carnaval de 1986 quedará para la historia por muchos motivos, entre ellos, la aparición en el concurso de agrupaciones del cuarteto de Rota. A finales de los 80 la modalidad cuartetera estaba estancada. Los cuartetos formados por los mismos cuarteteros de siempre agotaban las fórmulas que tantas alegrías había dado en el pasado, pero el estancamiento estaba presente.

El cuarteto de Rota con Pero, ¿Por quién puñetas doblan las campanas? se convirtió en una bocanada de aire fresco, con un estilo nunca antes visto. Tanta era la innovación que muchos decían que no eran un cuarteto, al no seguir los cánones establecidos.

Con su estilo fresco y surrealista se alzarían con el primer premio en 1987 con, El cuarteto siempre llama dos veces.

El cuarteto siempre llama dos veces cuarteto de Rota. Fuente: YouTube

Al año siguiente volverían al Falla, pero sin la misma suerte que los dos años anteriores, y decidieron descansar durante nueve años.

Para el concurso de 1996 traerían al concurso una última perla para la modalidad: Windous 95. Siguiendo en la misma línea surrealista marcada en las tres agrupaciones anteriores. Esta vez con su versión de don Juan Tenorio se alzarían con el primer premio, para ya no volver más al concurso.

Aunque su trayectoria no fue especialmente larga, la estela del cuarteto de Rota llega hasta nuestros días marcando un nuevo camino para los cuarteteros actuales.

Esta forma de hacer cuartetos ha llegado a establecerse como el estilo actual que se sigue a la hora de adentrarse en la modalidad del cuarteto, dejando la rima a un lado para adentrarse en un humor más teatralizado y surrealista. Todo gracias a que el cuarteto de Rota rompiera e innovara con la forma clásica de hacer cuartetos

Último cuarteto del cuarteto de Rota. Fuente: YouTube
Adela del Moral y el coro mixto

El coro ha sido una de las señas de identidad del Carnaval de Cádiz desde sus inicios. Y desde el coro las mujeres se han ido haciendo un hueco, de forma activa, dentro del Carnaval.

Actualmente, el coro mixto tiene muchísima presencia en el Concurso de Agrupaciones, con grandes mujeres que escriben para ellos. La pionera en este ámbito fue Adela del Moral, y sin la que, quizás, el coro mixto nunca hubiera llegado a fraguar. Adela se estrenó como autora de tango en 1981 con el coro Mariscaores gaditanos. Una aventura inesperada, ya que ese coro no tenía pensado participar en el concurso, y fue el marido de Adela, Luis Frade, quien, sin contar con nadie, inscribió al grupo al concurso.

Y así llegaría el coro mixto de Adela hasta el concurso. Conocido como “el coro de las niñas”, vería una época de esplendor con coros considerados como grandes de la época. Algunos de estos coros fueron Piconeras y franceses o La tertulia de Doña Frasquita.

Adela, autora de la música, escribía junto a Antonio Rivas, autor de letras. Juntos sacarían uno de los grandes coros de la época La viudita Naviera, con el que conseguirían el primer premio.

Tango La Viudita Naviera, música de Adela del Moral. Fuente: YouTube.

Al año siguiente, revalidarían el título con un coro incluso mejor, Watussi. Un coro redondo, donde la música de Adela, de gran musicalidad, especialmente en el tango, sobresalía de forma natural junto a las letras de Antonio Rivas

Coro Watussi, presentación y tangos. Fuente: YouTube

Tras estos éxitos, al año siguiente se quedan en semifinales, pero en 1989 consiguen volver a la final, y alcanzar el segundo premio, con El imperio inca. Hasta 1996 el coro de las niñas haría las delicias de los aficionados al tango con agrupaciones como Faltan 2 para el 92, La jaima, Oh Cádiz o La gran cabalgata, su último coro.

La contribución de Adela del Moral por la inclusión de la mujer en un espacio tan masculino como el coro, ha quedado para la historia, al igual que sus aportaciones musicales. Gracias al coro de las niñas la mujer pudo aparecer de forma más activa en las agrupaciones, tanto como componente, como firmando grandes músicas que se quedan para el recuerdo.

Tango del coro La Jaima, música de Adela del Moral. Fuente: YouTube.


Categorías:Música

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